lunes, 22 de abril de 2019

Depósitos de Misericordia

¿Hiciste ya tu inversión? El Señor siempre tiene su banco abierto...
Te prometí que escribiría más artículos sobre la Vocación Contemplativa. ¡Aquí vamos!
Toma tu Biblia y lee: Ex 28, 36-38.
Permíteme contextualizarlo brevemente: estamos a más de la mitad del libro del Exodo. Dios, después de dar los diez Mandamientos, hace algunas precisiones sobre la conducta que debe seguir su pueblo, y luego da instrucciones sobre cómo será el lugar de su Morada, como la primera Iglesia antes de la llegada de Jesús.
Terminadas esas instrucciones, indica cómo deben vestir los sacerdotes. Aquí aparece nuestra lectura de hoy, que si bien hace referencia a los sacerdotes, perfectamente se aplica a las monjas de clausura.
¡Aclaración! Todos los católicos podemos y debemos implorar la Misericordia de Dios, pero ahora quiero centrarme en las monjas de clausura.
En primer lugar ¡no pienses que las monjas de clausura tienen un sello en su frente! Su sello exterior es su hábito, y su sello interior lo graba el Espíritu Santo, cuando, por medio de las palabras del sacerdote, las hace totalmente suyas en la consagración.
En este mundo y en el otro se las conoce por ser "propiedad exclusiva de Dios".
Y esto es así independientemente de su grado de santidad. Pasa por un convento de clausura ¿qué se te viene a la mente? Un lugar de mujeres orando a Dios. Un lugar donde se espera encontrar Paz.
Y cuando Dios las ve las reconoce como suyas. Y como su Esposo, espera que ellas sean Felices con El y que a su vez lo hagan feliz con su Vida entregada por Amor.
Las monjas de clausura están consagradas a Dios.
Entran al convento para dejar todo lo mundano, que no es lo mismo que escaparse del mundo. Infórmate cómo vive una monja de clausura y cómo vive una Persona "mundana", y descubrirás que muchas veces las que viven en medio del mundo tratan de escaparse de ellos mismos y de sus problemas. Las monjas son más centradas.
Si te imaginas que las monjas de clausura se la pasan rezando y cantando a modo de orquesta celestial, si piensas que sufren flagelos físicos y pasan hambre, sed y todo tipo de necesidades, si crees que son amargadas y vagas que no encontraron un rumbo a sus Vidas, estás totalmente equivocada/o.
Las monjas de clausura son realistas. No les cae el pan del Cielo, sino que ellas mismas deben proveerse su sustento, con el desafío peculiar de no salir del convento. Por eso la mayoría de las Congregaciones elabora dulces, productos artesanales, artículos religiosos, restauración de imágenes, etcétera.
Como lo mencioné en el post anterior, su Vida, muy lejos de ser propia de vagas, transcurre entre la Oración comunitaria, Oración personal, Santa Misa, trabajo o estudio, recreación, alimentación, mantenimiento del convento y en mayor o menor medida, contacto con el mundo exterior.
Siguen un horaril rígido y trabajan en completo silencio. Y si las conoces, como te lo mencioné en el post anterior, puede impresionarte su Felicidad. ¿Alguna vez has fingido ser Feliz? Conócelas y te darás cuenta de que ellas no fingen.
Observa que en la cita bíblica de hoy, Aarón lleva la inscripción: "CONSAGRADO A YAVE" cada vez que ofrece sacrificios por los pecados del pueblo, y por eso obtiene la Misericordia de Dios. Dicho de otro nodo: Dios se compadece de su pueblo, en atención a sus elegidos. Esta es una de las Misiones que tiene la monja de clausura.
Ella renuncia a todo lo bueno que el mundo le ofrece, para que el mundo sea más agradable a su Creador. Cada vez que se pone en oración, Dios mira su Pureza, su corazón generoso, y en atención al sacrificio que ella hace, de dejarlo todo para dedicarse exclusivamente a Dios, El derrama sus bendiciones abundantes sobre el mundo.
Las monjas de clausura son verdaderamente depósitos de Misericordia.
Con el sacrificio de su Vida, con su renuncia a aspiraciones legítimas, con el anonimato de su día a día, obtienen de un modo especialísimo la Misericordia de Dios.
La monja de clausura es una mujer de Fe. Ella conoce sólo una pequeña parte de los frutos que recoge para la santidad de la Iglesia. Poniendo su Vida con plena Confianza en las Manos de Dios, lucha cada día por alcanzar la santidad, por vivir plenamente su carisma, sabiendo que Dios conoxe mejor que nadie a quienes beneficiar con los méritos que obtiene en su día a día.
Observa la ilustración de este post. No es una monja cualquiera. Es una monja cartuja. Todas las monjas de clausura llevan una Vida sacrificada, pero considero que las monjas cartujas son la máxima expresión de sacrificio de la contemplación.
Ellas mueren para el mundo y el mundo muere para ellas. Por poner algunos ejemplos de su Vida: renuncian para siempre a su Familia y amigos, los medios de radio y televisión, la carne. Tienen una alimentación altamente ligera, a la que se suma el ayuno ¡muchas veces a pan y agua!
Piensa por un momento todas las Bendiciones de Dios que recibimos gracias a ellas.
Si quieres conocer más sobre esta Vocación maravillosa, visita la página: vocatiochartreux.org
Y prepárate, porque hay muchísimo más para escribir sobre la Vocación Contemplativa.

*Propuesta:
                       Recuerda que todos podemos y debemos ser depósitos de Misericordia. Te invito a que lo seas, desde el lugar en el que estés...

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