Te invito a que rememoremos un poco las primeras reflexiones sobre la Vocación. Algunas de las cosas que descubrimos es que se trata de un Don gratuito, que está en nuestra sangre, y que, como veremos ahora, conlleva una gran RESPONSABILIDAD...
Toma tu Biblia y lee: Núm 20, 2-12.23-24.
¿Te parece muy fuerte la lectura? A mí también...
Mejor prepárate, porque nos esperan más descubrimientos fuertes sólo tomando en cuenta la Sagrada Escritura.
Analicemos lo sucedido. El pueblo, como de costumbre, se quejó por falta de agua, muy lejos de confiar en Dios. Cuando Moisés y Aarón acuden a la Presencia de Dios, El les da instrucciones muy claras. Moisés, seguramente movido en parte por la rabia contra el pueblo, golpeó la roca para que brotara agua. En definitiva, hizo las cosas a su modo.
Seguramente a nosotros nos pasa lo mismo con frecuencia, incluso en el apostolado y en la Oración ¡hacemos lo que queremos! Actuamos según nuestros criterios, no según la Voluntad de Dios, aunque a veces sepamos que El no está de acuerdo con nuestros actos.
Fijate cuál es la reacción de Dios ¡ni Moisés ni Aaron entrarán en la Tierra Prometida!
Tal vez escuchaste en más de una ocasión que la Tierra Prometida es el Cielo.
¡Calma, calma! Moisés y Aaron sí entraron al Cielo. Aquí viene la profundidad de este relato. Moisés y Aarón fueron elegidos por el Señor para una misión muy específica: los dos guian al pueblo desde su lugar.
Esa, y no otra es la Misión.
Con un objetivo específico que podemos encontrarlo en el versículo 12b: glorificar a Dios ante el pueblo. Moisés y Aarón trabajaron muy duro para cumplir su misión, y sin embargo, por no obedecer, no pudieron entrar a la Tierra Prometida (más adelante Dios le permite a Moisés verla de lejos).
Moisés y Aarón se apartaron de su Misión frente a la roca. Se dejaron llevar por sus impulsos y terminaron perdiendo su estancia en esa hermosa tierra. Ellos actuaron sin la intención de glorificar a Dios.
Sólo por eso debemos abrazar nuestra Vocación: para glorificar a Dios haciendo SOLO lo que El quiere que hagamos. Si quieres hacerte cura/monja solamente para llevar una Vida cómoda, para imponer tus ideas, para ganar prestigio, estás perdiendo el tiempo.
Además, la Vocación por más que es personal, también es comunitaria. Y con esto me refiero a que lo que decidas no sólo te afectará a ti ¡afectará al mundo entero! Si no me crees, lee la Vida de cualquier santo y verás que tengo razón.
Si al abrazar la Vocación no piensas solamente en hacer Feliz a Jesús, es posible que te abran las puertas en varias comunidades, pero tu corazón no estará en Paz, y por más Amor que recibas en esa comunidad, no lograrás ser Feliz. Es duro pero cierto.
¿Y qué debemos hacer para tomar la decisión correcta? ORAR. PERO NO REPITIENDO PALABRAS MECÁNICAMENTE. ORAR CON UN CORAZÓN VERDADERAMENTE DISPUESTO A ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS, AUNQUE NOS DE MIEDO Y NOS PAREZCA UNA LOCURA.
Ya en el post que titulé: "Vocación ¿Sí o No? dejé algunas señales a las que debemos prestar atención: la visión que la gente tiene de nosotros, los pensamientos recurrentes, las aptitudes propias para cumplir con la misión, y la Felicidad que sientes con tan solo pensar en tu futuro estado de Vida. Una Felicidad que no puedes ocultar y es real.
Observa la ilustración Bella de este post. La elegí por el simbolismo maravilloso que tiene. La decisión sobre nuestra Vocación debe estar basada en la Eucaristía y en la Palabra de Dios. Las uvas que se aprecian simbolizan los sufrimientos por los que debemos atravesar para madurar nuestra Vocación. El trigo maduro simboliza la excelencia de una entrega sólo a Dios.
Ahora observa al Buen Pastor. Tiene en su Mano una ovejita. Y hay muchas alrededor suyo. Si te pones en las Manos del Buen Pastor, no sólo irás por el camino seguro, también atraerás a muchísimas almas, porque te verán tan Feliz que sentirán curiosidad, y al hablar contigo descubrirán Quién te hace Feliz.
Y querrán ser de su rebaño también.
*Propuesta:
Medita seriamente sobre tu Vocación. Te dejo algunas preguntas para que te ayuden: ¿eres caprichosa? ¿Eres impulsiva? Cuando trabajas, estudias, rezas ¿lo haces por Dios o por los hombres? ¿Te importa mucho la fama y el dinero? ¿Te da miedo el sacrificio? ¿Sientes que Dios cuestiona tu Vida? ¿Sientes que te falta algo importante para ser Feliz?
La pregunta final: si tienes varias opciones en mente pero no sabes cuál escoger ¿dónde hay más Amor? ¡Ahí es!
