¡Vaya! Éste descubrimiento Vocacional se pone cada vez mejor...
Toma tu Biblia y lee: Gn 12,2. De nuevo un sólo versículo, y un montón de pautas para reflexionar sobre la Vocación.
Como puedes apreciar, estamos todavía en el primer capítulo que la Biblia dedica a la historia de Abrahám (si quieres recordar, y/o conocer un poquito más sobre el origen de Abrahám repasa o lee el post anterior: "Se Trata de Partir").
Luego del "gran desafío" que Dios le propone a Abrahám (cfr Gn 12,1), Él le promete en el momento 3 cosas:
1)- Haré de ti una gran nación y te bendeciré.
2)- Voy a engrandecer tu nombre.
3)- Tú serás una Bendición.
¡Como para no aceptar el Llamado de Dios! Ciertamente éste hombre, como lo podemos deducir por su edad avanzada, nunca más volverá a su patria. Sin embargo, Dios le promete que será el "ciudadano ilustre" de una "gran nación" (que todavía no conoce).
Cuando Abrahám es invitado a abandonarlo todo (cfr Gn 12,1), él debe aceptar ser uno más en medio del mundo, es decir, una Persona desconocida en tierra desconocida. Y sin embargo Dios le promete: "voy a engrandecer tu nombre" (ahí le asegura que no será un desconocido).
Abrahám realiza un Camino de Fe, como todo cristiano. Partiendo desde su realidad, se inserta en un territorio desconocido, esperando en promesas que no tiene la seguridad de que se cumplirán, y creyendo a un Dios al que no ve.
En el versículo citado para el post de hoy, podemos apreciar nuevamente la Generosidad de Dios, que siempre da mucho más de lo que pide.
Ahora quiero detenerme en la tercera promesa de Dios: tú serás una Bendición.
Una afirmación bellísima. ¡Una invitación a lo más alto de la dignidad humana! Y esto lo afirmo ya que ¿qué es una Bendición? ¡Un Don! ¡Un Regalo de Dios!
Haz ahora una pausa (tómate el tiempo que quieras), y medita la siguiente frase: "Tú serás una Bendición, tú serás un Don, tú serás un Regalo de Dios".
Me imagino que te causó el mismo impacto que a mí... Aunque sea difícil de poner en palabras, ésta es más o menos la idea clave: Dios, Nuestro Padre, aparte de crearnos por Amor y de llamarnos a la Vida, nos llama a todos a ser su regalo. Estamos llamados a darnos totalmente a nuestros hermanos para hacerlos Felices, para que al entrar en contacto con nosotros ellos piensen, ni más ni menos, en el Amor de Dios.
De nuevo siento que me quedo sin palabras...
Ahora, la medida en que nos damos a nuestros hermanos, desde el más cercano, es la medida en que respondemos a nuestra Vocación; por lo tanto, entre más nos damos, más Felices somos.
A pesar de todo es una realidad lamentable que cualquier Persona, por razones que generalmente desconocemos, rechace la Bendición de Dios. Por eso es muy importante evaluar si estamos cumpliendo con nuestra Vocación no sólo por los frutos, sino más bien preguntarnos sinceramente: "ésto que hice/que haré ¿ayudará a que mi prójimo se acerque más a Dios, aunque sea cuestionándolo por una acción o una forma de pensar que creo que es contraria a la Voluntad de Dios?
En definitiva, lo más importante para evaluar si estamos respondiendo a nuestra Vocación, es tener en cuenta nuestra Pureza de intención al actuar.
*Propuesta:
¿Ya leíste bien éste post? ¿Lo entendiste?
Muy bien. Ahora... VE A SER UNA BENDICIÓN...
