Ya venimos acostumbrados a que un solo versículo sea muy profundo. Y en esta oportunidad, se trata de un tema que puede causar incomodidad.
Toma tu Biblia y lee: Dt 14,27.
Aquí el Pueblo de Israel está recibiendo instrucciones sobre cómo deberá vivir cuando finalmente entre en la Tierra Prometida.
Y el Señor no deja de lado a los levitas. Esta era una tribu elegida por Dios para servirle de modo especial. Analogamente, podemoa pensar en los Sacerdotes, monjas de clausura y religiosas.
Los Sacerdotes y las monjas de clausura, viven de su trabajo, como los demás, pero no siempre son muy favorecidos.
Si bien aquí Dios le está indicando al pueblo que los ayude a los levitas económicamente, el mensaje va mucho más allá. No olvidarlos, en ningún sentido.
Claramente no todos podemos ayudarlos económicamente, pero si tenemos la oportunidad, no lo dudemos. Los Sacerdotes y las monjas de clausura, también tienen necesidades como muchas personas.
Y la ayuda no tiene que ser sólo material. Muchas veces es suficiente con acercarnos y preguntarles cómo están, conversar con ellos, compartir, en la medida de lo posible, y lo más importante: rezar por ellos.
¿Conoces a algún Sacerdote o a alguna monja de clausura que tenga defectos? Seguramente sí, pero no siempre es muy fácil decírselos ¿Verdad? (seamos honestos, a veces es imposible). ¿Y qué debemos hacer entonces? Rezar por ellos.
La Oración llega donde nosotros no podemos llegar. Dios tiene su manera de hablar y de actuar. Tal vez no se valga de una corrección fraterna, pero la Oración seguro que tiene resultado. Por lo menos la otra persona se cuestionará sobre su accionar.
Piensa por un momento en los Sacerdotes, monjas de clausura y religiosas. Es fácil darse cuenta que se necesita rezar mucho por ellos. Para que sean santos, principalmente.
Y hay muchas monjas que dedican su Vida exclusivamente a consagrarse por los Sacerdotes. ¿Esto entra en tus opciones?...
Y te paso un dato, a Dios le encanta que recemos por sus elegidos...
*Propuesta:
Ayudemos a los Sacerdotes y a las monjas de clausura. Nos necesitan...
