Toma tu Biblia y lee: Dt 9, 6-29.
Antes que nada... cualquier parecido con la realidad... es (o no) mera coincidencia.
Para resumir el texto que te propongo para hoy, Moisés le recuerda al pueblo de Israel, que es un pueblo rebelde, y que Dios los trata con una Misericordia y un Amor mucho más grande de lo que merecen. Y también les recuerda que en varias ocasiones se postró ante el Señor para implorar Misericordia para su pueblo.
Esa es una de las tareas más importantes que deben cumplir los consagrados a Dios. Postrarse ante EL, para que tenga Misericordia de su pueblo.
¿Qué tal si elaboras una lista con todos los pecados de todo el mundo y de todos los tiempos? Te demorarías muchísimo... Nuestro mundo está en gran parte hundido en el pecado, ninguno está inmune al mismo, por eso los consagrados, de un modo especial, deben postrarse para obtener del Señor Misericordia por sus pecados y los pecados del mundo.
Objetivamente, Dios tiene motivos de sobra para enojarse con nosotros y mandarnos castigos, ya que no cesamos de ofenderle. Pero no lo hace. ¿Acaso creés que es por tus méritos o porque cree que los pecados del mundo no son demasiados? Nada de eso. Si el Señor sigue teniendo Misericordia de nosotros es porque en este mundo hay Personas que todavía están dispuestas a renunciar a todo, para que el Señor siga teniendo Misericordia de nosotros. Sí, naturalmente me refiero a las monjas y monjes de clausura.
Con su Vida escondida, de Sacrificio y Oración, ayudan a que fluya a raudales la Misericordia de Dios sobre el mundo entero. Porque si le entregan su Vida de corazón, a pesar de sus pecados, su ofrenda le es agradable. Las monjas de clausura son, ni más ni menos, esposas predilectas de Jesús, Verdadero Hombre-Dios. Por eso sus súplicas son acogidas con Amor.
Piensa en alguien a quien ames mucho... A pesar de los defectos que tenga ¿no le das cuánto te pide siempre que está en tu poder? Dios actúa igual.
Pero no te desanimes. La Vocación al Matrimonio es un Sacramento, y aún casada tú puedes contribuir a la reparación para obtener la Misericordia de Dios. Puedes ofrecerle tus Oraciones y acciones para pedir perdón por todos los pecados. Pero la mayor Ofrenda que puedes hacerle es la de la Santa Misa, ya que ahí le estás ofreciendo a Su Hijo. No existe Ofrenda mayor y más perfecta que la Santa Misa.

*Propuesta:
Ofrece al Señor una reparación por los pecados del mundo entero.