miércoles, 13 de febrero de 2019

Una Zarza que consume. Pero no se Consume

¿Qué te parecieron estos posts? ¿Cuál es tu favorito? De ahora en adelante, y por un tiempo prolongado, meditaremos sobre otro personaje importantísimo que nos ayudará en nuestro Camino vocacional: Moisés.
Para los que vieron la novela o una película les resultará familiar, pero les sugiero que se despojen de esas ideas, ya que hay un cierto complemento de ficción en la novela y en las películas.
Toma tu Biblia y lee: Ex 2,23-25. 3,1-9.11. 4,1.10-14.
Por las dudas te aclaro los textos bíblicos: del capítulo 2 del Éxodo, los versículos del 23 al 25. Del capítulo 3, los versículos del 1 al 9 y luego el 11. Finalmente, del capítulo 4, el versículo 1 y luego del 10 al 14.
Moisés jugó un papel importantísimo en el Antiguo Testamento: la Biblia le dedica, a partir del capítulo 2 del Éxodo, 4 libros: Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio ¡amplio material para reflexionar!
Comencemos...
Moisés nace en un contexto muy duro. Él pertenece al pueblo de Israel, dominado durante muchísimos años por los egipcios. En realidad, Moisés debió morir a los pocos minutos de nacer. ¡No, no es que me cae mal! Al faraón sí.
Cuando el faraón comienza a reinar en Egipto, observa con preocupación que el pueblo de Israel crece más y más, multiplicándose rápidamente. Temiendo una rebelión del pueblo, lo somete primero a la esclavitud. Pero no gana nada, ya que los hebreos seguían multiplicándose.
Entonces toma la cruel decisión de ordenar que maten a todos los varoncitos al nacer, dejando vivas sólo a las niñas (¿te suena este tipo de decisiones?). Una vez aplicada esta medida, nace Moisés.
Su mamá lo ocultó por 3 meses, pero luego, incapaz de entregarlo para que lo maten, lo abandonó a la orilla del río Nilo.
Providencialmente, la hija del faraón lo descubrió. La hermana de Moisés, que estaba observando todo lo ocurrido, le propuso a la princesa buscar a una nodriza para que le cuide al niño. Es así como Moisés vuelve a vivir con sus padres durante unos años, hasta que luego fue entregado a la princesa.
Como ves, el nacimiento e infancia de Moisés están marcados por el milagro.
Siendo ya adulto, Moisés mata a un egipcio luego de una pelea, por lo que viéndose descubierto, huye al país de Madián. Allí se instala en la casa de Jetró, quien le da por esposa a su hija Séfora. En este contexto tiene lugar la Llamada de Dios.
Dos versículos antes de contar cómo Dios llama a Moisés, la Biblia especifica que Dios escucha el clamor y la opresión de su pueblo, es decir que Dios siempre llama para que le colaboremos en solucionar una injusticia o un dolor (no te extrañes que actualmente muchos sean los llamados).
Analicemos ahora el contexto en el que Dios llama a Moisés: en medio de sus actividades cotidianas (vuelve a cumplirse lo que escribí en el primer post: sucede de repente, no importa lo que estás haciendo).
Con respecto a la zarza (¿Verdad que llama la atención esto de que la zarza ardiendo no se consume?) ¿qué simboliza?: ¡al Corazón de Jesús!
La zarza ardiente ea el Amor ardiente del Corazón de Jesús por vos, un Amor que no tiene final, un Amor que no renunciará a ti, que buscará llamar tu atención, atraerte, de todas las formas posibles.
Cuando Moisés se acerca a mirar, Dios le dice que no se acerque más y que se saque las sandalias porque está pisando un lugar sagrado. Piensa que Moisés vivió muchísimos años antes que Jesús, ¿crees que cualquiera en esa época podía tener sandalias? Moisés las tenía porque en su infancia y adolescencia vivió como un príncipe, pero a la hora de responder al Llamado de Dios debe despojarse de sus sandalias porque es un símbolo de que está aún atado a su pasado.
Lo mismo vale para toda Persona que quiera seguir la Llamada de Dios: es necesario cortar con nuestro pasado, que no significa negarlo sino impedirle que se vuelva un obstáculo para nuestro seguimiento.
Luego Moisés se tapa la cara para no mirar a Dios. Y todos los que queremos seguir a Dios hacemos lo mismo: nos tapamos la cara, no miramos a Dios de frente, porque nos sentimos abrumados por el peso de nuestras miserias y pecados.
Si bien es normal sentirnos así, y el arrepentimiento es bueno, debemos recordar que la Misericordia de Dios es Infinita y que ningún pecado (por supuesto, siempre que estemos arrepentidos) es un obstáculo para Él.
Con esto no te estoy invitando a que peques cada vez más (al contrario). Siendo consciente de que Dios es 3 veces Santo, evita con toda tu fuerza el pecado, pero cuando peques recuerda que Dios, en el Sacramento de la Reconciliación, consume todos nuestros pecados y nos da Fuerza para seguir en camino.
Pasemos ahora a analizar la reacción de Moisés. Se siente indigno e incapaz de cumplir su Misión: "¿quién soy yo...?". Es posible que sientas lo mismo que Moisés. No. Dios no elige por la Santidad de Vida (sino ninguno podría ser elegido). Dios te elige porque te ama, y te destinó a ti para cumplir una Misión en tu Vida. Puedes hacerlo porque Él te irá ayudando minuto a minuto.
Seguidamente Moisés teme que no le crean. Y ese es un riesgo que corremos todos. Cuando sentimos la Llamada de Dios y se lo contamos a nuestros seres queridos, incluso nuestra propia Familia puede llegar a decirnos: "¿tú?", y nuestra respuesta debe ser: "¡sí, yo! No es una elección meritoria, es una elección de Amor".
Cierro este post con un detalle importante: Dios, pese a enojarse por las dudas de Moisés, le promete que su hermano Aarón lo ayudará, de donde se deduce que no se puede responder al Llamado de Dios en soledad. Dios quiere ser amado y servido en comunidad.




*Propuesta:
                      En la intimidad de tu Oración reflexiona con las siguientes preguntas: ¿qué aspectos de tu niñez y adolescencia marcan de modo particular la acción milagrosa de Dios? ¿Cuáles son los problemas y dolores que más sufre este mundo que más te afligen? ¿Qué piensas o qué tw gustaría hacer para solucionarlos? ¿Qué sandalias debes sacarte? ¿Tienes Confianza en la Misericordia de Dios? ¿Estás dispuesto/a a servirlo y amarlo en comunidad?
De corazón espero que te sirvan estas preguntas.