jueves, 20 de diciembre de 2018

Estrellas en tu Cielo

Te desafío. Busca una noche las estrellas ¡y cuéntalas! Mm... me parece imposible.
Conserva la calma que por ahora no hablaré de Astronomía (en realidad nunca porque no es mi fuerte).
Toma tu Biblia y lee: Gn 15,5.
La forma del relato me parece sencillamente maravillosa (si lo deseas, puedes leer desde Gn 15,1 para entender un poco más el contexto de esta aparición de Dios).
Imagina por un momento que el propio Dios se te aparece y te dice: "No temas, tu recompensa será muy grande. Mira al Cielo y cuenta las estrellas, si puedes. Así será tu descendencia".
Una aclaración importante: recuerda que Abram es un hombre sin hijos, y en los primeros siglos de la humanidad la esterilidad, femenina o masculina, estaba muy mal vista, era considerada un castigo, una maldición. A la inversa, la llegada de un hijo era celebrada como una auténtica bendición.
Por eso Abram le pregunta a Dios qué quiere darle, ya que, al ser un hombre sin hijos, toda su fortuna será heredada por su sirviente. Entonces Dios, luego de decirle a Abram que tendrá un hijo biológico, le hace la invitación que se puede apreciar en Gn 15,5.
Recuerda: en la época de Abram, un hijo es la mayor recompensa. Imagínate lo que habrá sentido cuando Dios le prometió que su descendencia sería como las estrellas...
Te invito a que te imagines sentado o acostado sobre un limpio césped, en una noche toda estrellada. De pronto en el Cielo puedes ver tu futuro, puedes ver qué pasará si le dices que Sí a Dios. ¿Qué ves? ¿Muchas Personas salvadas gracias a las Misas que celebraste? ¿Tus hijos convertidos en santos luego de la educación excelente que les diste? ¿Una Congregación cada día más numerosa? ¿Acaso lo que conseguiste tras una Vida dedicada sólo a la Oración?
Tu Vocación es tu Cielo. Deja volar un poquito tu imaginación. Haz de cuenta que estás en el Cielo (¡con Vida, por supuesto!) y Dios te confía la Misión de adornar el Cielo con estrellas que son el fruto de tu respuesta a tu Vocación.
Como cada Vocación es diferente, no puedo describirte las estrellas que veo en tu Cielo, pero puedo darte una descripción de una vista panorámica, es decir, de las estrellad que adornan todos los Cielos.
En términos generales te diré que todas las estrellas son grandes y luminosas, provocan asombro en aquellos que las ven y hacen sonreír a Dios. Están al servicio especial de María, que las acomoda de acuerdo a las necesidades del mundo y tienen un perfume muy especial, que según dicen, es el perfume de la ssntidad.
Algunas de estas estrellas son:
. La estrella de la Paz: es una de las primeras que aparece en los Cielos, como consecuencia de una elección en la tierra, que coincide con la Voluntad de Dios desde el comienzo.
. La estrella del sí: su poderosa luz aparece cuando se toman decisiones importantes (inicio del seminario, ingreso al noviciado, Matrimonio, profesión perpetua). Sin lugar a dudas su belleza es especial e irradia una luz capaz de emocionar al mundo entero.
. La estrella del servicio: de tamaño considerable, titila con mucha Fuerza, y se desplaza a los lugares donde hay mayor necesidad, brindando alivio y Alegría a la gente.
. La estrella misionera: dado que se mueve de un lado a otro, se asemeja a una estrella fugaz, solo que su movimiento es más lento. Genera entusiasmo en aquellos que la ven, y su luz cautiva el corazón de sus espectadores.
. La estrella del sacrificio: tiene una luz muy fuerte, pero no todos se animan a ver, de ahí que muchos la nieguen, pero quienes la ven pueden llegar a desearla, porque saben que así se unen más al Sacrificio de Jesús.
. La estrella de la Felicidad: su belleza y su fuerza alegran incluso las noches más oscuras, su luz es constante y se brinda a cada Persona que la contempla, generándole muchas veces en su corazón, el deseo de una Vida diferente.
Yo sólo describí 6 estrellas, que son las que se encuentran en todas las Vocaciones.
¿Cuántas estrellas hay en tu Cielo?

*Propuesta:
                      Sería muy lindo que te quedes con esta invitación, de imaginarte que en una preciosa noche estrellada, puedes ver en el Cielo los resultados de haberle dicho que Sí a Dios. ¿Qué ves? Por supuesto será difícil que todo lo que imaginamos se cumpla, pero podemos tener una idea de lo que nos espera.
Adorna tu Cielo con estrellas...