jueves, 2 de abril de 2020

Lecciones de Dios

Hoy quiero centrarme en un detalle muy importante del Camino Vocacional.
Toma tu Biblia y lee: Dt 8, 2-6.
Seguramente, desde que sentiste la Llamada de Dios, has pasado por muchas pruebas, de todo tipo.
Piensa por un momento en ellas... ¿te ayudaron a crecer como Persona? ¿te volvieron más humilde, más fervoroso/a, más confiado/a? Si la respuesta es sí, vas por buen camino. Ea Dios mismo Quien te va guiando. Si la respuesta es no, debes trabajar tus emociones...
Ciertamente todos somos diferentes y por lo tanto reaccionamos de manera diferente a los dolores y problemas de la Vida. Pero, al menos todas aquellas dificultades, problemas y dolores que experimentas en tu Camino Vocacional, tienen el único fin de educarte. Suena duro, pero es real.
En un CD que constituye para mí un tesoro preciado (porque Dios se valió de esa grabación para llamarme), el locutor decía algo muy cierto: "El Amor se prueba y se muestra en el dolor". Y si lo analizas te darás cuenta de que es cierto. En las experiencias dolorosas de tu Vida conoces bien quién está a tu lado porque realmente te ama y quién no.
Es fácil tener amigos en el éxito de cualquier tipo. Pero cuando vienen las dificultades, la pobreza, los dolores del cuerpo y del Alma ¿quién está a tu lado? ¿quién te sigue amando como eres? ¿quién te alienta a dar lo mejor de ti mismo/a? Es evidente Quién. Pero si meditando sobre esto, descubres que hay alguien más, entonces, tanto si son muchas como pocas Personas, puedes contar con que te Aman, y son incondicionales, aunque no por eso perfectas.
Pero metámonos más a fondo en la lectura de hoy.
Piensa en aquellas Personas consagradas con las que te enconteaste y que de un modo u otro te decepcionaron. Ellas hicieron algo más, y mucho más valioso de lo que tal vez imaginan, te enseñaron todo lo que NO debes hacer. ¿Te sentiste mal por alguna actitud de alguna Persona consagrada? ¡No la repitas! ¿Creés que faltan cosas dentro de la Vida religiosa, creés que deben introducirse cambios? ¡Da tú el ejemplo! Verdaderamente no creo que Dios permita que tu sufrimiento sea estéril.
Por otro lado ¿no te parece que es fácil seguir a Dios cuando todo te va bien, no es más fácil serle fiel? ¿Le eres fiel en tiempos de salud y de prosperidad? ¡Bien! Ahora, cuando tu mundo se destruya, cuando todos te den la espalda, cuando se burlen de ti, cuando te critiquen, cuando no puedas mover ni un dedo y sientas que estás en la más completa soledad ¿le seguirás siendo fiel? ¿le seguirás amando? ¿serías capaz, aún en esas circunstancias, de renovar tus Votos?
Si tu respuesta es sí, tu Amor por El es auténtico, y estoy segura que pronto tomarás una decisión importante en tu Vida. Si tu respuesta es no, replantéate tu Vocación.
¡Y algo importantísimo! Cuando las cosas estén a tu favor, no te olvides de todo lo que sufriste, no juzgues a tus hermanos, más bien ayúdalos a salir adelante y, no menos importante ¡no te olvides de Dios!

*Propuesta:
                      Piensa en todos los acontecimientos dolorosos por los que pasaste en tu Vida desde que sentiste l Llamada Vocacional, y medita cuáles son las lecciones que Dios quiere darte con ellos. No lo dudes, EL te Ama y te está preparando convenientemente para tu Misión en este mundo.