Te invito a hacer un alto en el camino, y reflexionar un poco sobre cómo está tu Vida en relación a tu Vocación.
Toma tu Biblia y lee: Dt 32,5-6.10-13a.15-16.18.28.47
Este cántico de Moisés, nos ofrece algunos puntos para meditar sobre la respuesta a tu Vocación.
●Dt 32,5: primera Verdad, aunque nos duela ¡nos portamos mal con el Señor! ¡Somos desagradecidos! Pensemos ahora si lo somos en general o sólo en relación a nuestra Vocación. ¿Damos por sentado todo lo que recibimos, como si fuera nuestro derecho? ¿Aún no entendemos que todo lo que somos y todo lo que tenemos nos viene de Dios? Y todo eso debe ser trabajado para el Señor...
●Dt 32,6: nuestra Vocación es un Don maravilloso, que no a todos se les concede. ¿Cómo estamos respondiendo a la misma? ¿Hacemos al menos el intento de entregarnos completamente a la Vocación recibida?
●Dt 32,10-13a: es muy posible que algunas personas hayamos sentido el Llamado de Dios en medio de grandes dolores. Allí pudimos comprobar que Dios es el Único que siempre está. Y que no se conforma con sólo protegernos. Busca ser el Gran Compañero de toda nuestra Vida. ¿Nos alejamos de Él cuando la Vida nos sonríe?
●Dt 32,28: ¿cuántos de nosotros nos sentimos identificados con esta afirmación de Moisés? Pensemos un poco en todas nuestras acciones insensatas...
●Dt 32,47: finalmente, antes de terminar este cántico, Moisés nos recuerda una Verdad fundamental: no debemos tomarnos así como así nuestra Vocación, porque es esa Palabra de Dios que se dirige especialmente a nosotros, y sólo si somos fieles a esta Palabra, seremos plenamente Felices, haciendo Felices a Dios y a los demás.
¿Cómo estás respondiendo a tu Llamado? ¡Ánimo! ¡Aún es posible ser fiel! En este post, la propuesta va unida a la reflexión.
Que Dios te bendiga.
