lunes, 16 de marzo de 2020

Llegará, Llegarás

Seguimos acompañando a Moisés y al Pueblo de Dios hacia la Tierra Prometida.
Toma tu Biblia y lee: Dt 1, 6-7.11.21
Como ya te lo comentara en otro post, la Tierra Prometida simboliza el Cielo, aunque en este caso también puede aplicarse al convento o seminario. Por lo tanto, en esta ocasión quiero hacer referencia a ese momento. No encontrarás hoy ninguna propuesta, sólo un intento de reflejar lo que será aquel día, aquella hora   

        Llegará, Llegarás

Normalmente transcurría tu Vida,
hasta que de pronto un día todo cambió.
Y escuchaste la Llamada del Señor.
Y entonces tu Vida nunca más fue la misma.

Sentimientos y emociones encontrados
por tu mente y por tu corazón cruzaron.
Escuchaste diferentes opiniones
y tu mundo se revolucionó en todos los rincones.

Notas que los días pasan más lentos
y tu corazón se vuelve cada vez más sediento,
parece una locura,
pero vivir para Dios parece ser la Vida única.

¿Cómo seguir normalmente con tu Vida
ante la grandeza de la Llamada Divina?
¿Quieres negarlo? Imposible será.
¿Quieres el mundo mirar? ¡Con urgencia te ha de llamar!

Inicias entonces el camino,
te aplicas a la búsqueda de tu destino.
Mas no todo es color de rosas en la Vida
y lágrimas de impotencia y frustración corren por tus mejillas.

Conventos y seminarios no están hechos de santos,
porque todos somos humanos.
Pero tú quieres marcar la diferencia
¡no quieres vivir tu Vida con indiferencia!

Un día, de repente,
todo se ve diferente.
¿Una llamada por teléfono, una carta?
las formas de actuar de Dios son muy variadas.

Y sabes, aunque te cueste creerlo,
que en ESE lugar te esperan con los brazos abiertos.
Tu sueño empieza a hacerse realidad
¡abraza tu Felicidad!

Largo será el Camino
hasta llegar al objetivo,
porque ser totalmente del Señor,
requiere mucha dedicación.

Un mundo nuevo conocerás,
día a día aprendiendo cosas nuevas irás,
todo se aprende, no te aflijas
¡Dios mira con Amor a su criatura escogida!

Tal vez te preguntes qué puedes hacer
para responder a Dios con todo tu ser.
Te diré que obediente serás
si quieres a Dios agradar.

Pero si esperas aún más
algo al Señor poder dar
¡inspira a todos tus hermanos
a ir en pos del Amado!

Llegará aquel momento
en que la tierra se.unirá con el Cielo.
Llegarás aquel día
a darle sentido todo a tu Vida.