domingo, 15 de septiembre de 2019

A mi Elegido

Es admirable verdaderamente todo lo que venimos descubriendo de la Vocación sacerdotal. Y te aseguro que aún nos falta mucho más por descubrir.
Toma tu Biblia y lee: Núm 17,6-15.
Hasta ahora venimos acompañando a Moisés y a Aaron que guían al Pueblo de Israel hacia la Tierra Prometida. Y falta bastante para que lleguen. A estas alturas en el texto indicado, Dios está muy enojado, porque su pueblo se le rebeló numerosas veces, se muestran inconformistas y desconfiados, a pesar de todo lo que Dios hizo por ellos.
Entonces vemos en esta historia, como a pesar de que el pueblo merece el castigo de Dios, Moisés le ordena a Aarón que ofrezca el sacrificio de expiación para detener la ira de Dios. Fíjate en los últimos dos versículos: perfectamente da a entender el texto, que de no haberse interpuesto Aarón, hubiese muerto más cantidad de Personas. Y también el texto termina señalando que Dios detuvo su castigo gracias a la intercesión de Aarón.
Ya mencioné varias veces la fuerza que tiene la oración de intercesión. Por eso, en esta oportunidad, prefiero "dejar la palabra a Jesús" y mostrarle a los jóvenes que se sienten llamados por el Señor al sacerdocio, cuál es la Misión que les espera.
Espero que les sea de gran utilidad y lo disfruten.

                  Carta a mi Elegido

Amado Joven: decidí escribirte esta carta porque te veo con muchas dudas. Yo te conozco y te amo muchísimo más que nadie. Sé que tienes un corazón noble y generoso, sé de tus sueños, de tus deseos por construir un mundo más justo, con una Vida más digna para todos. Sé que los medios de comunicación suelen deprimirte al ver las cosas horribles que ocurren en este mundo. Sé que te gustaría cambiar las cosas, pero no sabes como.
Por eso quiero invitarte para que seamos compañeros, para que seamos socios. Amado joven, Yo los he creado para que todos tengan la Vida Eterna, para que todos participen Conmigo de la Felicidad en el Cielo. Tristemente mi Plan original no resultó: la desobediencia de Adán y Eva trajo consecuencias nefastas para toda la humanidad. Por eso Yo me encarné en el tiempo propicio, y no conforme con dar mi Vida por ustedes y resucitar para abrirles nuevamente las Puertas del Cielo, me sigo ofreciendo al Padre a cada hora por su salvación. Sí, no es un mito. Yo sigo ofreciendo mi Vida a cada hora, en cada Altar.
Durante mi Pasión y Muerte derramé toda mi Sangre por comprarles su Felicidad. Porque Yo sabía que el Padre, al verme sufriendo y muerto siendo Inocente, no podía menos que perdonarlos. Hoy, de un modo que sólo comprenderás en la Vida Eterna, sigo entregando mi Vida por ustedes. ¿Tienes ahora alguna duda de todo lo que los amo?
Pero para que ese Milagro se siga repitiendo, necesito de ti. No te preocupes. No te elegí ni por tus Virtudes, ni por tus dones, ni porque te lo merezcas. Te elegí porque TE AMO. Es cierto que quiero que seas santo, para que cuando tengas que partir de este mundo entres directamente a mi Casa, que también lo será tuya. Pero eso no quiere decir que no te ame ahora. Espero que algún día vislumbres lo importante que eres para Mí.
¿Tienes miedo de no saber qué hacer? Yo te capacitaré por medio del Espíritu Santo. Mira mi Cruz. ¿Puedes vislumbrar en ella todo mi Amor? ¿Qué sentimientos y emociones te genera? Pues bien, Yo te pido que seas una cruz.
Entiendo que esto te pueda sorprender, pero... mira el palo vertical de la Cruz. Representa mi ofrenda al Padre. En la Cruz pagué al Padre la deuda que toda la humanidad tenía con Él. En la Cruz pedí al Padre perdón porque Yo sé que muchas veces, cuando pecan, lo hacen por ignorancia, y siempre por debilidad. Mi último grito en la Cruz les confirmó que mi Misión fue cumplida plenamente. Desde el primero hasta el último segundo de mi Vida, le di al Padre una Gloria Infinita.
Ahora mira el palo horizontal de la Cruz. Allí están mis Manos clavadas, por ellas corre mi Sangre. Esa Sangre que los purifica de sus pecados, que les da la Fortaleza en su dolor. Mis Manos abiertas les recuerdan cómo deben amar: con un corazón generoso.
¿Te fijaste que el sacerdote en Misa eleva y extiende sus manos?...
Cuando entregué mi Vida para salvar al mundo, me serví de una Cruz...
¿Tú quieres ser mi cruz?...
Piénsalo y luego respóndeme. Te Amo. Jesús.
■ Nota: recuerda que un madero por sí solo nada puede, Yo lo hice instrumento de salvación. Lo mismo quiero hacer contigo.
*Propuesta:
                      Nobleza obliga. Ofrece un Rosario por la santidad de los sacerdotes. ¿Has pensado en ofrecer tu Vida por ellos?...


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