Toma tu Biblia y lee: Gn 17,5 (puedes leer los cuatro versículos anteriores para entender un poquito más esta aparición de Dios).
Si prestaste atención a los post anteriores, algunas veces escribí Abram y otras Abraham.
El primero era el nombre de nacimiento de nuestro personaje. El segundo, según lo puedes comprobar en la lectura bíblica propuesta para hoy, es el nuevo nombre que Dios le da porque "está destinado a ser padre de una multitud de naciones" (cfr Gn 17,5). Al darle un nombre nuevo, le está dando una misión nueva.
Precisamente desde este momento cambia la Vida de este hombre. Él deberá trabajar por su propia santificación ya que numerosas naciones lo tomarán como Modelo.
La designación del nombre es el anticipo de la Misión (Vocación) que cumplirá en su Vida. Por ejemplo, Abraham significa: padre de una multitud de naciones, Vocación que Abraham vivió plenamente.
Oportunamente te iré contando el significado de algunos nombres, a medida que vayan apareciendo nuevos personajes en este Camino Vocacional.
Ahora me gustaría enfocarme en el vínculo que nos une con los Santos: más allá de nuestras devociones personales, es bastante común que nuestros nombres hagan referencia a un Santo, sin ir más lejos, el nombre de María.
Y aquellos Santos a quienes consciente o inconscientemente honramos con nuestros nombres se toman muy en serio su misión de protegernos y acompañarnos a lo largo de nuestra Vida. Nuestro nombre dice mucho de nosotros, de nuestra Vocación.
Por eso también en algunas Congregaciones Religiosas se acostumbra que la Hermana cambie su nombre de Bautismo, como signo de que empieza una Vida nueva.
Si profundizas sobre el Santo de tu nombre, tal vez te lleves la grata sorpresa de que tienen muchos puntos en común.
El nombre además es nuestra carta de presentación, nuestra identidad. Somos conocidos por nuestro nombre. Piensa que si hay una Persona que te conoce apenas conversando con alguien que te conoce en más profundidad, esta última automáticamente asociará el que su interlocutor pronuncie tu nombre con un sinnúmero de recuerdos, buenos y malos.
Ahora piensa ¿cómo te gustaría que te identifiquen? ¿Responsable de una Familia?
Ahora antepone a tu nombre, según corresponda, Padre fulano, Hermana fulana ¿qué siente tu corazón? ¿Qué emociones experimentas? Puede ser una señal...
*Propuesta:
*Propuesta:
Seguramente tienes el nombre de un santo o santa, más allá de que sea o no conocido. Te invito entonces a que te informes más sobre su Vida, sus escritos, sus sueños. ¿No hay ningún santo con tu nombre? ¿Por qué no eres el primero?

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